14 febrero 2013
Croquetas por San Valentín.
-Yo también te felicito.
-¿Cómo?
-Siempre me ha parecido que estaba bien resaltar las cualidades de uno.
-¿Por qué lo dices?
-(Pausa) ¿Sabes? Tienes la capacidad de hacerme sentir, en distintos momentos del día, la persona más feliz o la más desgraciada del mundo, y eso no es nada fácil.
-¿Estás de coña?
-Hablo completamente en serio.
-No estoy nada de acuerdo contigo, sabes que te quiero con locura.
-Me pondría a explicarte, uno a uno, todos los detalles que me hacen dudar a diario de la veracidad de tus cumplidos. Por desgracia, tendremos que posponer la charla, ya que voy a llegar tarde a clase.
-Ya hablaremos cuando vuelvas. No te entretengo. Que te salga bien el examen.
-Que nos salga bien lo nuestro, me parece más importante. Por cierto, he quedado a comer con mis amigas. ¿Sabrás calentar las croquetas que hay en la nevera?
11 febrero 2013
Idea de argumento para una sitcom.
Hasta que un día un caballero justiciero me gritó en la cola de la charcutería por comenzar a dictarle mi pedido a la dependienta sin haber esperado el turno correspondiente. Aquel hecho cambió por completo mi vida y desde entonces los vestidos ceñidos han sido sustituídos por un flojo hábito sobre el cual no se puede adivinar la esbeltez de mi figura por la que tantos hombres suspiraban en mis paseos por la Gran Vía. He sentido la llamada del Señor y ahora dedico mi vida a enmendar todos los errores que mi egoísmo ha provocado desde un pequeño convento de Alcobendas al que he sido destinada. Dudas de fe, líos de faldas en los confesonarios y muchas mañanas de sábados preparando bizcochos y galletas son el día a día de mis hermanas y yo. Una gran familia en la que, como en toda casa de vecino, no faltan las discusiones o los tirones de pelos. Y todo ello con la Salve al volumen máximo del iPod.
23 enero 2013
Hagan sus apuestas.
06 enero 2013
Desde el borde.
24 diciembre 2012
Malentendidos.
Se forma un círculo amplio en el patio trasero de una casa, totalmente cubierto de nieve artificial, y (los miembros de la familia que hacía dos minutos estaban sentados en la mesa del comedor,) comienzan a susurrar.
PADRE.- Madre mía, madre mía. (Se lleva las manos a la cara y mira a todos lados.)
ABUELA.- Pensaba que no podíamos superar lo del año pasado.
ABUELO.- ¡Me vais a enviar al otro barrio con tanto disgusto!
HIJO.- Tranquilicémonos. ¿Qué podemos hacer?
Se olvidan del secretismo y comienzan a elevar el tono.HIJA.- ¡Encima nos lo preguntas cuando toda la culpa ha sido tuya!
ABUELA.- Siempre supe que eras la oveja negra de la familia, pero no tanto.
HIJO.- ¡Soy muy influenciable! ¡No pude resistirme! ¡Esa muñeca horrible me estaba martirizando!
HIJA.- ¿Influenciable? ¡Serás mamarracho!
HIJO.- ¡Si me dijiste tú que la tirase por la ventana!
HIJA.- ¡A la muñeca, coño, no a mamá!
Comienza a sonar un villancico y los personajes miran al frente.
TODOS.- ¡Feliz Navidad a todos!
Sonríen y saludan a cámara.
