Historia de tres puntos suspensivos
que se perdieron entre los márgenes de un cuaderno,
esquivando los renglones
y desafiando las líneas rectas,
para reencontrarse en la última página
al fusionarse en un
punto final.
Vuela, R, vuela
Hace 10 horas


Ay ay ay
ResponderSuprimirqué me vas a contar...
(Qué desvarío ayer noche xd)
Pasar de ser tres a ser sólo uno, puede ser estupendo.
ResponderSuprimir"Cuando al punto final de los finales, no le siguen ya dos puntos suspensivos" (Sabina)
ResponderSuprimirQue blog más lindo :3 Besos!