23 agosto 2011

Pregúntale al polvo.

Del polvo venimos
y en polvo nos convertiremos.
Vuelta a los orígenes
una vez se acabe nuestro tiempo
para intentar hacer una diferencia
en una vida maniquea
y reinada por los contrastes.
Mientras tanto,
la lluvia nos empapa sin compasión
encharcando nuestras oportunidades
de mostrar nuestra grandeza
ante la impasible indiferencia
de los que nos rodean.
Destino trágico
de un héroe que jamás ejerció
su frustrada profesión
y se refugió en la sombría noche
arropado entre unas finas sábanas
de algodón casi sintético,
en su hogar casi tétrico,
en su viaje anodino
con un futuro hermético.

1 comentario:

Mis gafas azules te vigilan, cuidado con lo que dices.