22 diciembre 2008

Blanca, blanca.

Oh Holy crap,
the stars are fastly falling,
it is the night
of our non-beloved fraude's death
Sí, seguidores (o sea, Sefo), esa es mi versión personal del Oh Holy Night. Como véis, a mí lo de mezclar nieve con Jesucristo (alias churras y merinas) no se me da especialmente bien. Debe de ser por eso del ateísmo, aunque no estoy seguro. Y es que ya ha llegado, ¡Oh Dios!, y nunca mejor dicho, la Navidad, la excusa perfecta para gastarse cientos de euros (digo cientos por cuestiones de economía personal, pero que va a haber quienes se gasten millones es obvio...) y no sentir remordimientos por ello. ¡La tapadera perfecta para el consumismo, bajo la supuesta celebración del nacimiento de Jesucristo!

Y digo yo, que si a los que dicen haber sido abducidos por extraterrestres no les creen, ¿por qué sí creen a este buen hombre, que tampoco presentó ninguna prueba para atestiguarlo? Debe de ser porque está escrito en un libro en el que el 99% (dejemos algún margen a la realidad, confiemos) de su contenido es ficticio. Conque por eso hay tantos fans de Crepúsculo, porque creen que los Cullen existen de verdad.

Pues yo voy a lanzar una lanza (valga la redundancia) en favor de Jesucristo. Que le clavaron clavos (valga de nuevo la redundancia) en las manos y eso le debió de hacer mucha pupa. Y no, sádicos, la lanza no era para acabar de rematarlo. Aunque si en vez de Jesucristo fuesen otros, igual me lo pensaba (en conclusión, no he dicho nada de nada en este post. Me lo pude haber ahorrado de haberlo sabido, pero ahora que está escrito habrá que publicarlo. Si no, menuda pérdida de tiempo).

2 comentarios:

  1. Ays, qué amor de hombre eres! Seguiré leyéndote, me has caído bien :)

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Mis gafas azules te vigilan, cuidado con lo que dices.